miércoles, junio 15, 2016

The dark swan

Hace dos semanas salí a caminar con un amigo. Entre tanta vuelta y vuelta terminamos en un lugar... antro.
Uno de esos lugares, podría decirse turbios, en los que uno toca cuando está carente de algo. Había una época en la que yo iba mucho, iba muy seguido. Siempre buscando a alguien, ¿Para qué? no se. Capaz para que me proteja, para que me saque de ahí, para que me de amor, para ver si era el supuesto "príncipe azul" que por fuera parecía ser. Era un lugar donde yo me iba y volvía, me iba y volvía. Y siempre salía peor de lo que entraba. Y trataba de no volver, pero volvía. Hasta que bueno, el trabajo, las obligaciones y mi ex hicieron que deje de ir... porque no había tiempo, o no había sentido.
Volví con mi amigo después de unos años ya sin ir. Y la sensación que tuve fue una de las peores, fue como volver a decaer en aquel vacío que me provocaba dar vueltas en círculos durante horas, fue como encontrarme con lo peor de mi pasado que en un momento traté de ocultar. Fue como verme a mi, en mi antiguo ser, triste, oscuro y desesperado.
Entré y de toque me quise ir, porque como dije antes, me traía malos recuerdos. De todas formas me quedé y comencé a verlo todo diferente. De repente vi mucha gente sola, no soltera, SOLA. Mucha gente que por lo visto estaba hace horas, o andá a saber, quizás días... Y yo estaba ahí entre todos ellos.
Un Santi distinto, con proyectos, sueños a futuro, sin ganas de comenzar a ver a alguien como un posible "novio salvador", sin querer vincularme o... atarme a alguien para no resignar mis proyectos, mi vida.
Y de golpe lo que en su momento parecían ser varios príncipes azules, pasaron a ser ranas. Todos cortados por la misma tijera. Sin nada nuevo o interesante que ofrecer. Entonces, como me había desencontrado con mi amigo, opté por irme a la barra, comprar una latita de cerveza y sentarme en un rincón hasta que la noche pase, o hasta reencontrarme con mi amigo entre tanta música de fondo.
Pegué charla con un flaco, hablamos un montón y coincidimos aún más en nuestra forma actual de ver las cosas, de ver a la pareja, el amor. Aunque él era bastante turbulento por dentro. Me invitó a consumir droga, a lo cual yo con toda mi simpatía le dije "Gracias, pero no consumo." me miró perplejo al ver que no era la onda a pesar de coincidir en mucho. Después apareció mi amigo, nos miramos los dos con caras de aburrimiento y entonces me fui, con mi amigo, mis proyectos, mis sueños. y mi pasado que en realidad... lo dejé ahí.

No hay comentarios.:

El cielo es un lugar dónde nada sucede

  Acabo de tener una charla con mi psicóloga y el tema central de hoy fue: Nada está pasando... Lo cual es raro, por muchos años tuve que es...