
Duchándome pensaba cosas de la facu, y de cosas de la facu empezamos a recordar boludeces, entre esas boludeces me acordé de una vez que llegué a la fotocopiadora puteando porque no me caía bien el profesor de arte americano que teníamos a lo que una de las chicas después de escucharme dijo "Y bueno, no te preocupes, total no va a ser tu amigo...", y como tenía razón, saqué las fotocopias que tenía que sacar, las agarré y me fui... menos enojado.

