Si hay una cosa que odio de Facebook es la opción de ser encontrado por ciertas personas con las que uno no desea vincularse.
A través del tiempo me di cuenta que no todo lo que brilla es oro, esto implica, que algunas veces las personas quieren "acercarse" porque si a uno. Como todo en la vida, las relaciones tienen un principio y muchas veces un fin, a veces pueden llegar a tener unos puntos suspensivos dejando abierta la posibilidad de que eso continúe, pero cuando los vínculos en las relaciones se cortan, hay que dejarlo ir.
¿Por qué digo esto? Porque hace un tiempo ya me viene agregando gente que yo alegremente había sepultado en el pozo de los recuerdos y los había cubierto con kilos y kilos de arena para que no vuelvan. Algunas de esas personas las acepté, en parte, por obligación, sabiendo que no iba a surgir nada novedoso y otras decidí rebotar la invitación. El tema es que a las personas que acepté, resultaron ser lo mismo que cuando el vínculo se cortó, un "Hola, ¿Cómo andás? ¿Qué contás?" y "Chau", es gente que solo quiere saber de uno en un momento determinado y nada más, o peor, gente que inconscientemente capaz quiera "tenerte ahí" cerca, por las dudas.
Este post puede sonar un tanto antisocial, lo sé, en parte, es la intención. Pero el tema es que uno, o más bien yo, con el tiempo, descubrí cuáles son las personas a quienes quiero tener en mi vida y a quienes no. Estas son las personas que me interesan, que me hacen bien, y con las que me gusta compartir mi vida, saber de ellas, si están bien, si están mal, poder estar para ellos.
La realidad es que si bien las relaciones no son estáticas ya que estas pueden variar con el tiempo... lo importante de ellas es que a pesar de todas las distancias, pausas, momentos buenos o malos... se pueda conservar el cariño con las mismas y eliminando así cualquier silencio de por medio.
... Y todo lo demás también
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